domingo, mayo 06, 2007

preludio


Estoy a dos días de mi “destino final” como decía mi maestro de Alemán en segundo básico. Podrá sonar extremo, pero la década la he pasado esperando ese momento, el momento de ver a mi ídolo en vivo y a todo color, a menos que sufra de daltonismo.

Me he preparado hasta en lo ilógico, y la maldita costumbre de sobre-pensar y sobre-planear me invade. Escucho Yes, y me pregunto si él escuchará Yes todavía... ¿Será cierto que la noche más increíble de mi vida se acerca? No lo proceso, no lo concibo. Solo dos días mas...

No hay comentarios.: