<Que hermosa es tu carne, que FALSA es tu carne>
Me sumo periódicamente en distintas divagaciones del diario vivir. Pasar los días sintiendo cierta confusión, interesante como el dolor o lo que nos hace mal tiende a atraernos mas. A veces me paso el día viendo pendiente al sufrimiento andante, y confundo mi ira con dolor, e impulsos.
Leo cartas de viejos amigos, y le extraño, le comprendo. Tan distintas pueden ser nuestras experiencias pero aún así sentir lo mismo, extrañas empatías. Fácilmente nos olvidan otros, más nos quedamos atados eternamente, o al menos así lo parece.
Ese aroma, el maldito aroma, el tono de voz...ahora puede que este perdiendo la cabeza, y esto no tenga sentido para otros, pero entre esos que lo lean, mas de alguna línea comprenderán.
1 comentarios:
El segundo párrafo es demasiado cierto, pues puede que nos olviden, no sabiendo los momentos de angustia o de simple empatía hacia personas que una vez quicimos como a un hermano mayor, como a alguien que nos comprendía, que nos leía la mente, que comenzaban una oración y uno la tenía en la punta de la lengua. Muy cierto...
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